13 ago. 2009

Canciones que llegan al alma, canciones que no dicen nada, canciones, sólo canciones en una solitaria madrugada. ¿Dónde están mis sueños? ¿Dónde mis aspiraciones? El tiempo me ha sumido en una espiral que me arrastra al vacío, pero sigo resistiendo a pesar de todo.
Mi voz ya no parece ser mía. Mis manos carecen de dedos para agarrarme a las ilusiones que otrora tenía. Pero sigo buscando dónde agarrarme, sigo hincando mis pies fuertemente sobre la tierra; esta tierra que me ha visto crecer y que a veces dudo que pueda sostenerme. Pero soy fuerte, y cuando todo esto acabe, dure el tiempo que dure, daré gracias por haber conocido estas personas que me han hecho ver que mi fortaleza reside en la esencia de mi ser.
La vida es cíclica: lo que hoy das, mañana lo recibes de vuelta. Da igual cuál sea el resultado final de nuestra situación, todos acabamos recogiendo conforme hemos sembrado. El río, tarde o temprano, volverá a su cauce y podremos gozar de otra situación, mucho más alentadora y feliz que la que actualmente estamos viviendo.

21 abr. 2009

Juega a tu favor que nada hay escrito... O al menos eso crees y te amparas en este hecho pidiendo una justicia que no impartes en absoluto. No, no eres justo con nosotros. Pero todo saldrá a la luz a su debido momento. Has infringido varias leyes naturales, morales. Te aguarda una sorpresa que puede costarte muy cara. Hay que saber a quién puedes morder antes de hincar el diente y tú no has medido las consecuencias de tu maldad. Pero todo acaba pasando factura. Has abierto la caja de Pandora y todavía no eres consciente de ello.
Sólo pido que se haga justicia de verdad. Que nuestro as en la manga obre el milagro y todo esto se acabe de una vez por todas. Ojalá entiendas que éste no es el camino y nos quites para siempre de tus asuntos.
Lo deseo de verdad.

7 abr. 2009

MENTIRAS

Cuando las mentiras invaden tu entorno, cuando les dan libertad para dañar tu imagen, cuando intentan minar tu delicada situación...
Sólo pienso en cómo te irá, en cómo puedes dormir por las noches sobre ese colchón que te has fabricado de mentiras y subterfugios. Pero no importa tampoco. Allá tú con tus insensateces, tarde o temprano la vida te pasará factura y créeme que todo esto que estás haciendo es más que seguro que te cueste caro.
No vayas entonces a implorar una caridad que hoy no prestas, porque la pena que me da tu estupidez no es suficiente como para que nos volvamos a poner debajo de tus zapatos. Me das asco. Tu comportamiento es repugnante, intentas justificarte echándonos mierda encima pero independientemente de lo que piensen en la calle, sabes que estás obrando muy mal. Lo delatan tus gritos pretendiendo que se compadezcan de ti cuando vas de víctima.
Pero llegará el día en que lo serás de verdad y ese día no pienso salvarte de tu destino. Ya lo hicieron una vez y ahora que crees estar bien nos das patada porque ya no te interesa. Acuérdate de que sólo podrás confiar en ti mismo. Ojalá tu naturaleza de traidor no se rebele contra ti mismo y acabes poniéndote la soga al cuello con tu estupidez. Aunque me temo que simplemente estás apretando el lazo.

6 mar. 2009

Te tengo aquí, escondidito, anexo a mi corazón...
No importa la fecha que marque el calendario, no importa lo que digan en las noticias... Yo sólo sé que te tengo y que ahora mismo eres lo que más me importa.

No me dejes nunca.

No te vayas de mi lado. No quiero imaginarme sin ti, pues te he esperado demasiado...

25 feb. 2009

A mi cariñito

¿Qué será de nosotros? ¿Cómo saldremos de todo esto? Ansío tanto estar contigo en nuestro propio hogar, solos, solos con nosotros mismos, solos con quienes amamos, solos pero con hijos... Lo deseo tanto...
Sé que esta situación no se prolongará hasta la eternidad y, aun y así, a menudo me impaciento. Pero tú me lo aguantas con resignación, y esto me basta. Tu flexibilidad hace que te quiera todavía más porque me respetas a pesar de cuanto llevas cargando a tus espaldas. Eres una buena persona.
Te quiero.

23 feb. 2009

Recordándote

Ya son quince los años vividos sin ti y, sin embargo, todavía puedo respirar el olor que desprendía el aire aquella tarde que nos vimos obligados a decirte adiós, a dejarte tras la pesada losa que oprimía mi corazón.

El andar por el pasillo central del cementerio se hacía pesado, era un arrastrarse hacia la negación de la realidad, una broma macabra, una pesadilla.


Luego,

el silencio.


La sensación de que si no escribían tu nombre en la pared recién levantada, no sería verdad. Pero lo escribieron. Y cada letra que emergía de aquella mano arañaba lo más profundo de mi alma.

Todo aquello no tenía ningún sentido. Ahora tampoco.

No pude decirte adiós, ni pedirte perdón por haberte increpado en el rellano de la escalera de mi casa cuando sólo pretendías hacerme recapacitar.

Ni disculparme por no habértelo dicho.

Nos hemos visto en la obligación de continuar construyendo nuestras vidas sin ti, no sin haber experimentado antes el deseo de rebelarnos frente al destino - misión imposible de llevar a cabo-o de intentar tirar el tiempo atrás.


¡Cuánta estupidez concentrada en cada una de las lágrimas que nos arrancó tanta impotencia!


Pero el tiempo pasa y nos obliga a resignarnos al infinito vacío de tu física ausencia, a esa pesada decisión que condujo a la despreciable parca a arrebatarnos a alguien tan querido de nuestro lado. Pero sigues en nuestras vidas, presente como el primer día.
Yo creo en tu naturaleza etérea, en tu protección y cariño. Sí, probablemente continúas a nuestro lado a pesar de tus nuevas asignaciones. Brindo por ello.

Un beso para ti, bonita.

Ha llegado por fin el día. Has logrado romper todos sus lazos afectivos con la familia que ahora él dice no tener. Ya tienes el panorama despejado para hacerte tuyo cuanto posee. Ojalá no te interese sólo eso de él. Ojalá no llegue nunca el día en que deba volver más que con lo puesto. Ojalá le cuides el resto de sus días. Ojalá puedas compensarle con mucho amor por todas las personas a las que ha pisoteado para satisfacer tus deseos, incluidos sus hijos.
Ahora, sin embargo, las cosas resultan un poco más costosas de lo que os pensabais y ello es debido a que las personas no son meros juguetes que se utilizan para jugar cuando a uno le apetece.
Debe de ser duro descubrir que es así. Ahora respondéis con silencio a vuestra impotencia y ese silencio me comporta mucha paz. Es triste, pero habéis demostrado que cuanto menos trato se tiene con vosotros, menos problemas comportáis. Es triste ver que juega a tu juego, que sólo ve lo que quiere ver. Con todo os deseo que seáis muy felices, pues siéndolo vosotros nosotros lo seremos también.
Ojalá no haya de volver nunca de allí solo y sin nada, porque la herida es tan profunda que difícilmente podrá sanar - al menos a corto plazo. Ojalá haya apostado bien, ojalá.

29 ene. 2009

Hoy ha salido el sol. Aunque la noche sigue rigiendo en esta casa, la tranquilidad que ahora se respira es como un suave bálsamo para mi piel.
Tal vez sea la calma que precede a la tormenta, o tal vez no. Pero da igual. El caso es que no oigo gritos y, a pesar de que la viborilla se ha dedicado a pregonar con falsas lagrimitas su distorsionada versión de la realidad por la calle, da la sensación de que se han encontrado con una pared.
Puede que cuando tengan dinero para gastarlo en juzgados nos conduzcan a una batalla legal, pero sus excesivas ansias por gastar e invertir al otro lado de Europa me hacen pensar que van a tardar un poquito. Porque esto supone tener que renunciar a algún que otro viajecito hacia ese maravilloso país, sacrificio que comprendo muy grande por parte de ella.
A ver si nos mejora la situación y podemos tener nuestro propio rinconcito sin haber de ir a parar a un piso de alquiler. Me incomoda pensar que nos veamos en la obligación de hacer tantas mudanzas.
Me da un poco de reparo escribir esto aquí, no sea caso que esté llamando el mal tiempo. Pero la verdad es que estas semanitas de tranquilidad las agradezco infinitamente.
Estar aquí me ayudará a valorar más mi hogar cuando lo tenga, pienso bastante en ello.
El caso es que ha salido el sol y agradezco su clara y cálida luz en medio de tanta oscuridad.

17 ene. 2009

A una VÍBORA

Te acercas a mí con intención de morderme. Siempre ha sido así. Tú, agazapada en la entrada, esperando el momento propicio para enseñarme los dientes mientras yo bajo las escaleras pidiendo a Dios que sepa darte una respuesta que no sea indigna de mí. Estoy aprendiendo mucho de tu persona. Me ayudas a trabajar el autodominio más allá de mi capacidad real de contención. Pero todo esto me pasa factura.
Me duele el estómago, pero no se trata de esto. Mi dolor es mucho más profundo: Me duele el corazón. A veces estoy triste mientras otras tantas siento que voy a explotar de la rabia que me da ver cómo actúas impunemente. Pero creo en la justicia divina y puede que algún día tu maldad junto con la de tus secuaces acabe encontrando su justa recompensa.
Yo no espero nada. Tan sólo ansío poder salir de la cueva en la que me veo obligada a vivir, encadenada a las consecuencias que tu egoismo y falta de asertividad me generan.
Pero ahora no estás sola. O no sé, empiezo a preguntarme si lo has estado alguna vez. Me doy cuenta de demasiadas cosas a la vez que la realidad que se presenta ante mis ojos escapa a mi capacidad de comprensión.
No, no puedo comprender lo que está ocurriendo . Me cuesta trabajo hacerme a la idea de que la única explicación posible, la más lógica, a todo lo que está pasando pueda ser real; y lo peor de todo, es que se trate única y sencillamente de dinero.
Hay demasiada maldad rodeándome, demasiadas mentiras, demasiada falsedad.
Ojalá el día que pueda hablar de esto en pasado no tarde tanto en llegar. Me da igual cómo os trate la vida, sólo sé que deseo hacer mi camino como antes, sin toda esta mierda en la que me he visto sumida por amor.

16 ene. 2009

Heme aquí, perdida, buscando una pizca de razón a todo cuanto me rodea y me hiere. El alma llevo rota , aunque contenida, domesticada por mi raciocinio... No, no debo llorar; no puedo. Mis ojos delatarían que me resquebrajo por dentro, verían que vale la pena actuar como salvajes para con quien tienen tan cerca... No, no vale la pena. No me serviría de mucho. No me arreglaría nada el llorar. Y, sin embargo, siento tanta impotencia que no hago más que repetirme que no debo cambiar por vosotros. Soy como soy y debo mantenerme en mi línea a pesar de todo. Porque definitivamente sé que esperáis que reaccione a vuestra violencia invisible con algún ataque desnudo al ojo humano. Lo que hacéis no se ve, lo que yo pueda hacer sí se vería y eso no me conviene.
No obstante, sobreviviré. Sé que puedo hacerlo. Sé que el mundo no se acaba en estas cuatro paredes. Debo mantenerme firme, impertérrima a vuestros ataques. Ser sutil pero continuar inocente. Sólo me preocupa no acabar manchándome con vuestra mierda.
No puedo rebajarme, no debo. Saldremos de ésta y no os será todo tan fácil. Vuestras artimañas no serán suficientes para acabar con nosotros. Resistiremos a vuestra maldad, aunque nos cueste lágrimas y dolor. No podréis con nosotros.
Y puede que algún día, aunque posiblemente demasiado tarde, quien más duro ataca quiera volver sobre sus pasos, vacío de bolsillos y roto de dolor.
Hacednos más daño, por favor, para que después, pasados los años, no caigamos en el error de volver a abrir los brazos y ofrecer un techo y pan a quien, dinero en mano, olvida de dónde vino y quién le ayudó. Y todo por una mujer. Todo por una maldita mujer, tal vez la peor. O tal vez no. Quizá siempre fue así y se ha encontrado con la horma de su zapato. Sea como sea, tanta maldad no puede ser que no sea castigada. Dios dirá.