23 feb. 2009

Ha llegado por fin el día. Has logrado romper todos sus lazos afectivos con la familia que ahora él dice no tener. Ya tienes el panorama despejado para hacerte tuyo cuanto posee. Ojalá no te interese sólo eso de él. Ojalá no llegue nunca el día en que deba volver más que con lo puesto. Ojalá le cuides el resto de sus días. Ojalá puedas compensarle con mucho amor por todas las personas a las que ha pisoteado para satisfacer tus deseos, incluidos sus hijos.
Ahora, sin embargo, las cosas resultan un poco más costosas de lo que os pensabais y ello es debido a que las personas no son meros juguetes que se utilizan para jugar cuando a uno le apetece.
Debe de ser duro descubrir que es así. Ahora respondéis con silencio a vuestra impotencia y ese silencio me comporta mucha paz. Es triste, pero habéis demostrado que cuanto menos trato se tiene con vosotros, menos problemas comportáis. Es triste ver que juega a tu juego, que sólo ve lo que quiere ver. Con todo os deseo que seáis muy felices, pues siéndolo vosotros nosotros lo seremos también.
Ojalá no haya de volver nunca de allí solo y sin nada, porque la herida es tan profunda que difícilmente podrá sanar - al menos a corto plazo. Ojalá haya apostado bien, ojalá.

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